Amas de Casa Desesperadas
sábado, septiembre 02, 2006
posted by Desperate Fan at 7:34 p. m.

EN EL PARECIDO ESTÁ LA DIFERENCIA

De todos los riesgos posibles para una adaptación que se precie, Amas de casa desesperadas (miércoles a las 23.30, por Canal 13) salió airosa. O, mejor aún, corrió el mejor: lejos de querer diferenciarse de la idea original, se le pareció en el qué, en el dónde y en el modo. Lo que la convirtió en una serie de registro nuevo para la pantalla local, con dosis combinadas de comedia, drama, suspenso y grotesco, sostenida por la certeza de un producto que eligen 28 millones de espectadores por semana en los Estados Unidos. Y que da tela para cortar sobre las conductas de un puñado de mujeres que esconden más de lo que muestran.
Protagonizada por Mercedes Morán, Araceli González, Gabriela Toscano, Carola Reyna y Cecilia Roth, la serie no sólo le corrió el telón a su versión argentina con el rating de su lado (25,5 puntos en la medianoche), sino que apuntaló su debut sobre sólidas actuaciones y un ajustado manejo de los ritmos narrativos.Coproducida por Buena Vista International Television y Pol-ka, para Canal 13, cuenta las desventuras de un grupo de amigas que conviven en un barrio residencial, que en la mudanza cambió el nombre de Wisteria Lane por Manzanares. Atravesado por una zigzagueante calle principal —convengamos que la linealidad no es precisamente la característica de la historia—, en ese universo imaginario los umbrales ofician más de murallas que de bienvenida. Adentro de cada hogar, se cuecen mucho más que habas. Y ninguna de las amas de esas casas se anima a ventilar sus trapitos al sol. Ni siquiera ante ellas mismas.Adaptada rigurosamente por Marcos Carnevale —también director junto a Sebastián Pivotto—, la historia comenzó con el relato en off de Cecilia Roth, la voz que enhebra el pasado de esas mujeres y que permite recrear situaciones que, en algún momento de los 23 capítulos de la temporada, ayudarán a reconstruir el mosaico de verdades de sus vidas. Aunque, por ahora, ellas prefieran pararse sobre la baldosa de las apariencias que engañan."Mi nombre es Alicia Oviedo", fue lo primero que sonó mientras la cámara se floreaba sobre la construcción del set que suma 45 mil metros cuadrados de arquitectura real. El personaje de Roth, cuyo suicidio zarandea la pseudo serenidad del barrio, llevó los hilos de la presentación, en un acercamiento visual y conceptual —una especie de quién es quién— de Lía Salgari (Morán), ex ejecutiva exitosa, madre de cuatro hijos, al borde de la frustración; Gabriela Solís (González), la dueña de la mansión más ostentosa, chica ambiciosa y mandada; Susana Martini (Toscano), madre separada, dibujante, más cómoda en la derrota que en los triunfos y Vera Sherer, la sofisticada mujer que riega convencida su débil castillo de naipes, aún cuando le piden el divorcio.En un duelo de alto oficio, un par de escenas le permitió a las protagonistas desplegar sus herramientas, como cuando, en pleno velatorio de Alicia, Morán zambulle su luto en medio de la piscina para retar a sus hijos, o como cuando Toscano mantiene este diálogo con su hija: ¿Cuándo fue la última vez que te acostaste con alguien, mamá?... ¿Qué, te pareció muy zarpada mi pregunta?. Dos segundos después: No, estoy tratando de acordarme.Con un elenco que integran Raúl Rizzo, Romina Gaetani, Jorge Suárez, Martín Seefeld y Tina Serrano, entre otros, la serie, anunciada con bombos y platillos, demostró que el que espera desespera y no está nada mal el estado, por cierto.

Fuente: www.clarin.com
 

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