Amas de Casa Desesperadas
domingo, septiembre 03, 2006
posted by Desperate Fan at 8:56 p. m.

"Cuatro Amigas y Un Funeral" es el primer capítulo de la serie de Canal 13, Amas de Casa Desesperadas. El episodio fue escrito por Marc Cherry y salio al aire por primera vez el 30 de Agosto de 2006.

Actores Invitados:
Tina Serrano como Marta Hidalgo, Eliana Gonzalez como Julieta Martini, Nahuel Peréz Biscayart como René Oviedo, Rodrigo Guirao como Juan, Martín Piroyansky como Martín Sherer, Maida Andrenacci como Daniela Sherer, Roxana Blanco como Natalia, Juan Ignacio Da Cruz como Joaquín Salgarí, Gonzalo y Valentín Ferrando como los gemelos Salgarí.
Temporada: 1 (Agosto 2006 – Diciembre 2006)
Nº: 1 / 1x01

En el primer capitulo de la serie Amas de Casa Desesperadas, conocemos a Alicia Oviedo, una residente del tranquilo barrio privado Manzanares. Alicia nos cuenta sobre el inusual día que tuvo, incluyendo una serie de mandados, cocinar para su esposo e hijo y limpiar la casa. Probablemente, el más raro de estos eventos fue sacar de su armario un revolver y terminar con su vida. Su cuerpo fue descubierto por Marta Hidalgo, una vecina que siempre estaba interesada en las vidas de los otros menos en la suya. Cuando escucha un extraño ruido, corre rápidamente a la casa de los Oviedo donde encuentra el cuerpo sin vida de Alicia en el suelo. Llama a una ambulancia pero pronto se da cuenta de que ya es demasiado tarde.
El funeral de Alicia ocurre unos días después en su casa. Toda su familia y amigos asisten. Incluyendo a Lía Salgarí, una ex ejecutiva que se casó y pronto quedó embarazada de gemelos. Su marido Tomás la persuadió a dejar su carrera para convertirse en ama de casa. Lía, ahora madre de 4, está forzada a luchar a sus cuatro hijos incontrolables mientras su esposo está siempre viajando. Siguiendo a Lía hacia el funeral de Alicia, está Gabriela Solís. Antes de mudarse a Manzanares, Gabriela era una modelo de pasarela que disfrutaba de una glamorosa vida y también… de los hombres ricos. Poco tiempo después de conocer a un exitoso ejecutivo, Carlos Solís, los dos se casaron y se mudaron al country donde Gabriela lleva una tranquila y elegante vida desde entonces. La tercera en llegar es Vera Sherer, una mujer que parece hacer todo bien en cuanto a las tareas de la casa y otros trabajos domésticos, pero su vida familiar es otra historia. La última en llegar es Susana Martini, que se lleva divorciada ya un año después de que se enteró que su esposo Esteban la engaño con su secretaria. Sintiendose traicionada, se separó y luchó por la custodia de su hija Julieta. Susana ya superó su divorcio con la ayuda de su hija Julieta, aunque aún se siente dolida en el fondo.
En el funeral, las mujeres recuerdan a Alicia. Susana se sienta en la mesa donde una vez ella le anunció a sus amigas que se divorciaría. Mientras Alicia sirve el café, las mujeres hablan sobre sus vidas. Lía bromea deseando que Tomás estuviera teniendo una aventura ya que ella está muy estresada. Vera informa que si esposo la engaña o la hiere el sabe que ella es miembro de Tiro Federal. Susana regresa al presente donde Vera le recuerda que Pablo les pidió si ellas podían limpiar el armario de Alicia. Susana y sus amigas comentan que le pudo haber pasado para suicidarse. Mientras tanto, Pablo esta escuchando desde el otro cuarto silenciosamente esta conversación, con una mirada misteriosa en su cara. Más tarde, Susana encuentra a alguien tomando el café que ella hizo y rápidamente le dice al hombre que no lo haga. Este lo toma sin hacerle caso y le dice que esta en verdad horrible. El hombre se presenta como Miguel Delfino, dueño de una empresa de plomería que se acaba de mudar al barrio. Susana sonríe y se presenta y Miguel le recuerda que si alguna vez tiene un problema de cañerías que puede llamarlo. En otro cuarto, Lía está dando la mamadera cuando Marta Hidalgo le cuenta que sus hijos están nadando en la pileta. Lía corre al parque donde ya hay bastantes invitados mirando a los niños. Lía les dice que salgan. Ellos se rehúsan lo que lleva a Lía a dejarla su bebé a un invitado y entrar vestida a la pileta. Ella agarra a los chicos, le da sus condolencias a Pablo y se va.
Las mujeres pronto regresan a sus vidas después del trágico final de Alicia.
Gabriela se está enojada con su marido Carlos, cuando este quiere que vaya a una fiesta de su jefe, que esta constantemente detrás de ella. Carlos le dice que desde el le da largas sumas de dinero cada año, ella tiene que hacer todo lo que el diga. Él se va y le recuerda a su jardinero Juan que corte el pasto. Juan le dice que lo hará cuando tenga tiempo. Gabriela le dice que hay tiritas y desinfectante en la cocina para su corte. Después de que el auto desaparece por la esquina de la calle, Gabriela seduce a Juan y los dos tienen sexo en la mesa del comedor, que fue importada de Italia. Esa noche antes de irse, Carlos se da cuenta de que Juan no esta haciendo su trabajo ya que el pasto está largo. Gabriela quiere que su jardinero se quede el mayor tiempo posible, así que delinea un plan que solo puede hacer cuando Carlos no esté. En la fiesta, ella soborna a un mozo para que haga que Carlos siempre tenga un trago en la mano. Gabriela va a su casa rápidamente, saca la cortadora de pasto y empieza a cortarlo en su vestido y taco aguja; más tarde vuelve a la fiesta. A la mañana siguiente, Carlos mira sospechosamente el pasto recién cortado. Piensa que es una coincidencia y se va. Gabriela lo mira atrás de una columna de la galería.
Vera y su familia comen tranquilamente en su comedor. Los chicos comentan que Vera siempre hace esas comidas tan extrañas. Vera les recuerda que a ella siempre le gusta que las cenas sean nuevas ya que la comida normal es aburrida y rutinaria. Martín le dice que a veces les gustaría comer algo normal que no sea su alta cocina. Vera se siente enojada y le pide apoyo a su esposo Ricardo. Igualmente, el solo pide la sal. La noche siguiente, Vera decide salir a comer afuera con su familia. Mientras los chicos no están, Ricardo le pide el divorcio. Vera se sienta vencida pero decide ir a escoger las ensaladas. Mientras habla con Marta Hidalgo, Vera pone cebollas en la ensalada de Ricardo, sin darse cuenta de que podría tener una reacción alérgica. Los dos comen su ensalada, pero Ricardo se desmaya por falta de respiración. En el hospital, Vera visita a Ricardo, que cree que lo hizo a propósito. Vera se defiende pero Ricardo le dice que desde que se conocieron su conducta cambió. Vera se hace la distraída y decide llenar un jarrón con flores de agua. En el baño, llora silenciosamente por cinco minutos pero regresa del baño, fresca y feliz.
Lía, se estresa aún más cuando va al supermercado con los chicos. Ya allá, Lía llama a Tomás diciéndole que vuelva a su casa, y si no lo hace para mañana, ellos se tomarán un avión para acompañarlo donde quiera que este. Mientras Lía habla, sus hijos se escapan y ella sale a buscarlos. En su búsqueda, se encuentra con una ex compañera de trabajo. Las dos hablan y esta le pregunta a Lía sobre como es su vida doméstica. Lía miente diciendo ‘es el mejor trabajo que tuve en mi vida’, sabiendo que en realidad es el peor. Su conversación termina de repente cuando los chicos hacen caer a una señora empujándola con el carrito. Tomás llega a casa pronto donde les dice a los chicos que vayan a jugar para que él y Lía puedan tener sexo. Lía y Tomás se besan pero Lía le recuerda que debe usar un preservativo. Tomás decide que deben arriesgarse. Sabiendo que ella no quiere otro hijo, lo golpea. Él rueda a un costado y los dos quedan en silencio.
La hija de Susana, Julieta, tiró a propósito su pelota al patio de Miguel para poder saber algo sobre él. Encuentra la manera de enterarse que es viudo y está soltero. Susana le agradece por su esfuerzo y decide ir a su casa. Le lleva a Miguel un regalo pero pronto son interrumpidos por Carla Otegui, una come hombres agente inmobiliaria que es famosa por sus divorcios y conquistas. Carla también quiere conquistar a Miguel y ella y Susana se ven envueltas en una especie de ‘concurso’. Miguel les sonríe y les dice que las invitaría a pasar pero que está haciendo algo. Las dos se van. Esa noche, Susana va a la casa del plomero donde le dice que tiene una obstrucción en la cañería, debido a que Carla se encuentra allí. Miguel decide que en unos minutos irá y Susana se apura para tirar cosas por la cañería para taparla. Él descubre el problema y arregla su ‘cañeria obstruida’. La tarde siguiente, Marta Hidalgo le dice a Susana que ella está cuidando al hijo de Carla mientras esta entretiene a un invitado; pronto se da cuenta que es Miguel. Susana corre hacia casa de Carla, pretendiendo pedir azúcar. Cuando llega escucha gemidos desde arriba y tira su taza, que golpea a una vela que incendia las cortinas de la casa. Poco después, la casa se incendia y se va, sin que nadie la vea. Carla puede salir de la casa sin un rasguño, mientras que su novio es hospitalizado. A Susana se le une pronto Miguel, que pregunta que pasó. Ella se alivia al darse cuenta de que el no estaba con Carla. Susana inmediatamente deja de sentir culpa y decide que todo va a salir bien – por los menos para ella.
La tarde siguiente, las mujeres ponen los restos de Alicia en un auto y brindan por ella, en la puerta de su casa. Una nota es encontrada entre la ropa de Alicia, que fue recibida el día de su muerte. Gabriela abre el sobre para revelar una carta corta. En el papel está el siguiente mensaje:
SE LO QUE HICISTE
ES REPUGNANTE
LO VOY A CONTAR
Las mujeres miran intrigadas la carta: una posible evidencia del porqué del suicido de su amiga. La cámara sube, hacia arriba de las cuatro amigas y vemos que en ese perfecto barrio, nadie PARECE desesperado.
 
1 Comments:


At 9/03/2006 09:19:00 p. m., Anonymous Bree

Está perfecto tu blog!
Te hice un enlace en en mio...
Soy brasileño y hoy empeza la version original aqui en tv abierta!
Abrazos desesperados!
Bree

 



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