Amas de Casa Desesperadas
domingo, noviembre 12, 2006
posted by Mr. Daho at 7:56 a. m.

En un foro sobre Amas de casa desesperadas, una espectadora dejó un testimonio que dice que se siente identificada no con el personaje de Mercedes Morán, ni con el de Gabriela Toscano, sino con el de Romina Gaetani. Esa mujer anónima debería caminar por la vida con un cartel a la vista: “Probablemente me robe a tu novio” . No vaya a ser que alguna desprevenida amiga la invite a cenar a su casa con su marido e ignore el serrucho escondido en la cartera.
Porque, hay que admitirlo, Romina Gaetani es de esas chicas que, por muy simpáticas que sean y aunque estén motivadas por la mejor intención, inhiben involuntariamente a cualquiera. Si las suaves siluetas de las modelos son seductoras, entonces las curvas marcadas de la Gaetani son arrebatadoras. Si bien en Los secretos de papá, por ejemplo, las faldas largas, el pelo lacio, calmo y colorado y la actitud casi tímida del personaje querían aplacar ese perfil fatal y acercarla a la imagen en tono pastel de la vecina de barrio, se le escapaba otra mujer por un movimiento de cadera, por la envergadura de los hombros.
En Soy gitano el vestuario hizo el camino inverso y dio protagonismo a la temible y explícitamente seductora Isabel, que tanto se parece a la Carla Otegui de Amas de casa, otro tipo de vecina, aquella que lava el auto en la vereda con shorts, tacos aguja y musculosa anudada (¿hace falta aclarar que de color blanco y mojada?).
“Nunca tuve amigas en la secundaria”, se lamenta su personaje. ¿Qué adolescente en su sano juicio y con mínima intención de preservar su autoestima admitiría estar todo el día acompañada por semejante femme fatal? Porque a los escotes, jeans elastizados, tacos y arqueo artificioso de columna, Carla agrega esa lenta y bamboleante manera de caminar que intenta controlar el péndulo de la mirada con un balanceo. A eso suma la voz afectada que empalaga cualquier tímpano, la mirada entornada y una forma de estirar las palabras que anula toda espontaneidad posible. Lo que se dice una exagerada y divertida interpretación de la clásica perra, que hace que su competidora, la Susana que interpreta Gabriela Toscano, sea una hormiguita.
Pero, tras la boca mullida, los strapless y los ojos rasgados por la naturaleza y las sombras, la Gaetani dijo en una entrevista reciente que, en realidad, el perfil de seductora es una herramienta y que la capa sexy cubre otro estilo, el de cantante de rock. En la misma nota también dijo que, a pesar de las largas horas de grabación, no se hizo amiga de ninguna de las actrices de la tira. Qué agregar.

Fuente: La Voz del Interior.
 

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