Amas de Casa Desesperadas
martes, octubre 31, 2006
posted by Desperate Fan at 9:04 p. m.

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Los rayos de sol caen como fuego entre el bosque de eucaliptos. En ese remanso de Pilar emerge el barrio Manzanares, un mega estudio donde cobra vida la versión local de "Amas de casa desesperadas", producida por Buena Vista International y Pol-ka, para Canal 13. Sucede algo atípico: Mercedes Morán, Araceli González, Gabriela Toscano y Carola Reyna van a grabar una escena juntas. Y es una de las últimas del año.
Es el capítulo número 11, llamado "Seguir adelante", que se verá mañana (la serie terminó de rodarse la semana pasada) y en el que se incorporan Jean Pierre Noher y Luisina Brando, y vuelve Raúl Taibo después de siete episodios sin aparecer.
Un cartel avisa: "No se puede ingresar con cigarrillos al set". Al cruzarlo, se advierte un detrás de escena alegre y alborotado. Los extras corrigen poses, se oyen cuchicheos entre las actrices (también está Romina Gaetani) y Marcos Carnevale —uno de los directores, junto a Sebastián Pivotto— no quita la mirada del monitor.
Vestida con un trajecito bordó y su peinado impecable, Reyna ya se puso en la piel de la almidonada Vera Sherer. Detrás aparecen Morán (Lía Salgari) y Toscano (Susana Martini), y por último Araceli (Gabriela Solís), enfundada en una remerita súper sexy y ajustada.
En la escena que se graba, los vecinos fueron convocados a una reunión en la que se enterarán que el cuerpo de Marta Hidalgo (Tina Serrano) finalmente fue encontrado. Felisa (Brando), la hermana de Marta, es quien le cuenta las novedades a los vecinos. Carnevale grita: "¡Acción!", y pide más murmullos. Araceli confiesa bajito: "¿Cómo se hace un murmullo?" El director repite la escena porque alguien está tapando a Gaetani. Y... ¡Corten!
El parate resulta perfecto para charlar con las actrices. Mercedes Morán se sienta en el cordón de la vereda ficticia (aunque acá todo parece de verdad) y cuenta que es muy raro que coincidan las cuatro. "Por eso aprovechamos para comer juntas y charlar sobre nuestros proyectos. Tratamos de divertirnos y disfrutamos más cuando grabamos acá en el predio".
Carola fue la primera que terminó con el rodaje de la serie. Dice que es una privilegiada por formar parte de este proyecto y sólo siente alivio porque no va a estar "tan pendiente del pelo. La verdad es que me tenía un poco harta que me lo estuvieran cepillando todo el tiempo. Igualmente, mi personaje me parece extremo, me encanta y me motiva pensar en una segunda temporada. Ojalá suceda, porque el material es buenísimo".
Morán cuenta que le tocó terminar una escena que comenzó a grabar hace tres meses. Por eso destaca la labor de los continuistas, encargados de cuidar detalles como el vestuario y la escenografía de cada locación en los 23 capítulos que dura la primera temporada.
Ella también está pensando en una segunda vuelta. "Lía, mi personaje, vuelve a trabajar y estaría bueno verla desarrollándose en ese mundo donde era exitosa", desea Morán. Toscano, sentada en uno de los escalones de los "dormis" (unas casitas que cumplen la función de camarines), considera que "el programa es un éxito para nuestro público, que no es netamente popular. No podés estar haciendo la comida y mirando la televisión al mismo tiempo".
Araceli, la última en acercarse a la charla, llega con un pedacito de algodón para quitarse el maquillaje. Ella también quiere continuar con la segunda parte de la serie, el próximo año. "Todavía sigo fascinada con haber podido hacer algo tan perfecto acá. Un promedio de 20 puntos lo convierte en un éxito. Y no es que esté atada al rating, en ese sentido me preocupa más que no se respeten los cambios de horario, que es una falta de respeto para el público".
Cada una sube a su auto. Ya no las esperan más escenas juntas. Ni habrá otro detrás de cámara. Al menos, claro, hasta la segunda temporada.

Fuente: La Razón
 

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